¿Qué es el Job Crafting?

¿Qué es el Job Crafting?

El Job Crafting es una nueva técnica destinada a dar respuesta a los nuevos objetivos de los trabajadores. Dar libertad a los empleados para adaptar su labor a sus expectativas es una oportunidad para que la empresa redistribuya el talento. Esta tendencia consigue que cada empleado pueda llegar a aportar a la empresa un valor más acorde a sus propias cualidades y aptitudes.

Las tres vertientes del Job Crafting

La técnica del Job Crafting nació en 2001 y, durante estos últimos años, ha ido evolucionando para responder mejor al contexto de cada empresa y a las exigencias del mercado laboral actúa. De esta forma, el Job Crafting posee, hoy día, un total de tres variantes que cambian en función del aspecto que se busca reforzar en cada una de ellas.

Task Crafting

La base del Task Crafting reside en las aptitudes personales de cada profesional; en él, se modifican las responsabilidades de cada puesto de trabajo, adoptándolas a las capacidades de la persona. Así, se consigue optimizar la jornada laboral, mejorando la productividad y reduciendo el nivel de esfuerzo y tiempo requerido para cada tarea.

Relational Crafting

Esta vertiente del Job Crafting influye en la manera en la que los profesionales interactúan con las personas de su entorno laboral. Al comunicarse con los demás, el trabajador consigue ser más consciente de los impactos positivos o negativos que pueden generar sus acciones. En el caso de que haya una consecuencia positiva, la satisfacción con respecto al trabajo realizado mejora.

Cognitive Crafting

La tercera variación del Job Crafting hace referencia a cómo se perciben las tareas y relaciones derivadas del puesto de trabajo. Contribuye a dejar de ver estas situaciones como una labor rutinaria y cerrada a cualquier posible cambio para pasar a verlas como ámbitos abiertos donde encontrar la satisfacción y contribuir a determinada causa.

¿Qué puede aportar el Job Crafting a nuestra empresa?

Las empresas que se atreven a introducir el Job Crafting en su organización obtienen como resultado un mejor rendimiento de sus empleados, tanto individualmente como a nivel de equipo. El trabajador está más motivado para realizar sus labores y, como resultado, la empresa incrementa su productividad.

Si bien el trabajo ideal, como tal, no existe, el Job Crafting puede ayudar a los trabajadores a aproximarse al máximo posible al puesto que más encaje con sus preferencias. Algunos de los cambios positivos que puede aportar a nuestra empresa son los siguientes:

  • Aumento de la productividad. Al incrementar el compromiso y la capacidad de innovación en el trabajador, la productividad mejora en consecuencia.
  • Los empleados se sienten más valorados. Consideran que esta libertad obtenida es una recompensa a sus esfuerzos y a su buen trabajo. Un trabajador más consciente de su valor también es un trabajador más capaz.
  • Mejora del ambiente laboral. Al contar con unos empleados más felices, el ambiente en el espacio de trabajo mejora notablemente. Llevar un control periódico del clima laboral es también una buena forma de conocer el nivel de satisfacción de tus empleados. Algunas formas de medir este nivel de satisfacción son mediante encuestas u observaciones.
  • Convergen los valores de la empresa y del empleado. Por tanto, desaparece la frustración del trabajador a la vez que comprende y se acerca de forma más eficaz a los objetivos de la organización.
  • Los trabajadores sienten que tienen bajo control sus decisiones y su carrera profesional. En lugar del sentimiento de que todo viene predefinido por la dirección de la empresa, el Job Crafting puede contribuir a que los empleados sean más conscientes de sus libertades y sus capacidades.

Este listado de ventajas es importante para abordar los intereses particulares de las generaciones actuales de profesionales que, además de buscar unas buenas condiciones salariales, necesitan que su puesto de trabajo les aporte algo más. Entre estos requerimientos que debe de tener un trabajo con el que se sientan cómodos deben encontrarse: sentirse motivados, sentirse realizados, desarrollar sus curiosidades e intereses y contribuir, en mayor o menor medida, al funcionamiento de la sociedad.

Desde las organizaciones, es prioritario tomar conciencia de estas tendencias y esforzarse para que los empleados estén satisfechos y ambas partes del contrato salgan ganando.

¿Cómo aplicar el Job Crafting en tu empresa?

El Job Crafting es una tendencia que busca una mayor conciliación entre la vida personal y profesional de los trabajadores, sin perjudicar a ninguna de las dos partes ni privar libertades. Un mayor número de restricciones, normas, horarios u obligaciones no tiene una relación directa con una mayor productividad; de hecho, ocurre más bien al contrario.

Esta técnica puede ponerse en marcha en cualquier empresa y la iniciativa puede plantearse tanto por los jefes de departamentos como por los empleados. Puede ser una propuesta de mejora desde los propios empleados.

El primer paso para aplicar el Job Crafting es realizar un proceso de autoconocimiento y autoevaluación desde el punto de vista del trabajador que responda a las cuestiones de: ¿Qué es lo que más disfruto de mi trabajo? ¿Qué me gustaría cambiar para mejorar mi día a día? ¿Cuál es mi mejor aptitud?

Este ejercicio de autoconocimiento es el primer paso a tomar si queremos aplicar el Job Crafting en nuestra empresa. Es importante reflexionar sobré qué te gusta hacer, las tareas en las que eres más eficiente y las que más disfrutas haciendo. Una vez sepas la dirección que quieres tomar y tengas claro cómo puedes mejorar tu aportación al ecosistema de tu empresa, es el momento de hacer propuestas claras a tus superiores.