Neuroliderazgo, la evolución de la gestión de las empresas

Neuroliderazgo, la evolución de la gestión de las empresas

Muchos avances que han hecho evolucionar en los últimos años el área de Recursos Humanos surgen de la aplicación de la neurociencia en el management personal, específicamente en el área del neuroliderazgo. Con su artículo The neuroscience of leadership, publicado en Journal of Strategy+Business en 2006, el psiquiatra e investigador de la Universidad de California en Los Ángeles Jeffrey Schwartz y el coach David Rock cuestionaron muchas de las prácticas tradicionales de las organizaciones. 

Su exposición sobre los procesos cerebrales, la motivación o la atención abrieron nuevos caminos al área de Recursos Humanos y al coaching profesional, sobre todo en lo relacionado a liderazgo, modelos de aprendizaje, resolución de problemas o gestión del cambio. 

El verdadero potencial de nuestro cerebro único

Aunque queda mucho por descubrir, los hallazgos en neurociencia empiezan a desvelar cómo funciona en realidad nuestro cerebro y, en palabras de Jeffrey Schwartz y David Rock, no es precisamente como pensaban muchos ejecutivos. Por ejemplo, y es de enorme importancia, hoy conocemos las razones científicas por las que es mucho más eficaz encontrar nosotros mismos la solución a un problema que recibir la información correcta esperando que la apliquemos sin más repetidamente. 

Estos son tres aspectos esenciales de la neurociencia que nos obligan a replantear los viejos modelos, y que los líderes y los equipos de Recursos Humanos deben tener en cuenta para el desarrollo de las empresas en el siglo XXI:

  • El potencial de nuestro cerebro radica en su capacidad para crear patrones, no en repetirlos. Por eso resulta mucho más motivador enfrentarnos a un nuevo interrogante que recibir la solución. 
  • Cada cerebro es diferente, no actúa de forma lineal, las posibilidades de encontrar nuevas conexiones son infinitas y dependen sobre todo de nuestro foco de atención.
  • Aprovechar nuestro potencial creativo ante la resolución de un problema es más eficaz en nuestro aprendizaje que recibir un refuerzo externo. 

La neurociencia cuestiona así el poder del feedback y la vieja creencia de que basta con que conozcamos la información correcta para corregir un error o cambiar automáticamente una práctica equivocada. De todo ello existe hoy la demostración en la respuesta física de nuestro cerebro, que libera mayor cantidad de neurotransmisores y se activa mucho más cuando generamos nuestro propio patrón, es decir, cuando autoaprendemos.

Neuroliderazgo y evolución en las organizaciones

En el caso concreto de la gestión de equipos en las empresas, ¿en qué consiste este nuevo enfoque y cuáles son las aplicaciones prácticas del neuroliderazgo?

Hoy conocemos gracias a la neurociencia el funcionamiento químico del cerebro ante situaciones de estrés, toma de decisiones, cambios o fracasos. La variación en los niveles hormonales y el comportamiento del sistema límbico asociado a la atención cognitiva demuestra que, para enfrentarse con éxito a estas situaciones, el neurolíder necesita control emocional, más que capacidad intelectual. 

No es sencillo ser un neurolíder y su comportamiento supone un gran cambio con respecto a otros modelos de liderazgo. Así, por ejemplo:

  • Al gestionar a su equipo, el neurolíder también debe esforzarse por conocer el estado y las reacciones, incluso cómo funciona el cerebro de cada uno de sus miembros.
  • La neurociencia demuestra que los procesos mecanicistas no funcionan. El neurolíder no aplica el “palo y la zanahoria” para motivar a su equipo, sino el coaching profesional con la orientación individual a través de preguntas, sin soluciones preconcebidas o automatismos. 
  • El neurolíder no basa su relación con el equipo simplemente en la conexión o poder de persuasión. Muy al contrario, debe conocer sus emociones y participar día a día en el desarrollo del potencial de cada uno de los miembros de su equipo y del suyo propio, en continuo aprendizaje. 
  • El neurolíder debe ser consciente de que el cambio implica sufrimiento, “provoca sensaciones fisiológicas de molestia”, en palabras de Jeffrey Schwartz y David Rock. Por ello, debe esforzarse por comprender los intereses y las perspectivas de cada uno de los miembros de su equipo frente a situaciones de cambio.

En definitiva, la neurociencia corrige los modelos tradicionales y amplía enormemente las posibilidades de un nuevo liderazgo, que además de la psicología tiene en cuenta aspectos decisivos en la evolución y el éxito de una organización, como son las emociones de sus miembros, su autonomía y su verdadero potencial. 

A través del siguiente webinar de La Salle y de las palabras de Nieves Pérez, experta en neurociencias cognitivas para empresas, conoceremos con mayor detalle qué es neuroliderazgo, así como diferentes recomendaciones para aplicarlo en la vida profesional.