‘Networking’: ampliando las relaciones profesionales

‘Networking’: ampliando las relaciones profesionales

La palabra inglesa network ha adquirido nuevos significados durante las últimas décadas. En un principio se refería a redes telefónicas, a redes informáticas y, más recientemente, a las relaciones que se establecen entre empresas o entre profesionales.

En un contexto laboral, con networking nos referimos a diferentes prácticas destinadas a ampliar nuestra red de contactos. ¿El objetivo? Darnos a conocer, intercambiar conocimientos, aprovechar sinergias o conseguir nuevas oportunidades de colaboración y negocio.

El nuevo poder de la agenda de contactos

Con la evolución del mundo laboral y las comunicaciones, diseñar y llevar a la práctica una buena estrategia de networking se ha convertido en la clave del éxito para las empresas. Y también a nivel individual, para el desarrollo personal y profesional de cualquiera de nosotros.

Las posibilidades de la tradicional agenda de contactos se multiplican gracias al impulso tecnológico de la última década, al proliferar plataformas diseñadas específicamente para esta práctica. El potencial de las redes de contacto online es tan enorme que hoy se han convertido en la principal vía para encontrar nuevas oportunidades laborales, por delante de la publicidad en webs o de la actividad de los cazatalentos.

Estas son algunas de las claves que pueden permitirnos obtener visibilidad a través del uso de plataformas como LinkedIn:

  • Definir nuestra estrategia de networking, teniendo en cuenta nuestras aspiraciones, potencial, intereses y experiencia.
  • Partir del círculo de contactos más próximo. Son el mejor punto de partida para conseguir una red diversa y sus posibilidades para permitirnos crecer están siempre por encima de lo que podríamos imaginar.
  • Aplicar un criterio selectivo acorde con nuestro sector y objetivos. Lo importante no es el número de contactos sino su calidad, en cuanto puedan aportar valor a nuestro desarrollo profesional.
  • Recurrir a un tercero para ampliar hacia nuevos contactos, en lugar de enviar invitaciones sin más a personas que no saben quiénes somos ni qué podemos ofrecer.
  • Interactuar en grupos relacionados con nuestros intereses, para compartir experiencias y conocimientos, y crear incluso nuestros propios grupos.

Lo principal en cualquier comunicación es transmitir nuestros intereses de forma directa y clara, para generar confianza y difundir nuestro valor profesional.

En el caso del networking offline, físico o personal, la preparación vuelve a ser la clave del éxito. Se trata de aprovechar las oportunidades que surgen en actividades organizadas por asociaciones, reuniones gremiales o cámaras de comercio, que estén relacionadas con nuestra estrategia. Influye nuestro carácter, la eficacia del contacto rápido y nuestra capacidad de hablar en público, pero se trata de ser naturales y de practicar nuestro elevator pitch para exponer con claridad nuestros intereses.

‘Networking’ operativo o estratégico

Hace décadas el concepto networking se refería fundamentalmente a la actividad relacionada con toda clase de eventos, como conferencias, mesas redondas, desayunos de trabajo o congresos, concebidos para establecer contacto directo entre profesionales de un mismo sector y tratar temas relacionados con el desarrollo del negocio. La explosión de plataformas, redes sociales, webs y foros especializados ha favorecido enormemente el desarrollo y las posibilidades de este tipo de eventos, que en muchos casos han cambiado su formato para transformarse en eventos online, ampliando así sus posibilidades de convocatoria.

En muchos casos se trata de encuentros no relacionados con un sector concreto, en los que cada empresa se presenta para a continuación generar el diálogo que permita definir posibilidades de colaboración, identificar clientes, proveedores o encontrar cualquier tipo de sinergias.

De acuerdo con la orientación estratégica de la empresa, diferentes prácticas de networking online y offline pueden permitir:

  • Desarrollar proyectos innovadores, partiendo de objetivos comunes.
  • Intercambiar iniciativas y experiencias sobre metodologías de trabajo, aunque no se trate de empresas relacionadas con un mismo sector.
  • Encontrar vías de colaboración con otras empresas que desarrollan actividades complementarias, desde un planteamiento operativo.
  • Identificar nuevos talentos, en algunos casos relacionados con nuevos perfiles y con la reorganización de la estructura de la empresa.

Las posibilidades son enormes y la evolución del mundo empresarial muestra una clara tendencia a ampliar las relaciones profesionales. Por ejemplo, la irrupción de startups genera una gran actividad de networking destinada a buscar financiación, socios o inversores.

Además, el desarrollo del espacio virtual común de las redes profesionales o la creación de nuevos espacios de coworking nos permite vislumbrar un futuro profesional irreconocible para nuestros abuelos. Sin muros, compartiendo espacio, talento y todo tipo de experiencias y conocimientos.

A través del siguiente vídeo de Sergio Fernández, de Máster de Emprendedores, descubrirás las pautas para hacer un buen networking.