‘Headhunter’, una figura clave en el mercado laboral del siglo XXI

‘Headhunter’, una figura clave en el mercado laboral del siglo XXI

Desde su irrupción hace más de cincuenta años, la figura del headhunter ha ido demostrando poco a poco ser cada vez más útil en los procesos de selección. Hoy, sin ir más lejos, se ha consolidado y es prácticamente indispensable. ¿Por qué? Fundamentalmente, por la evolución actual del mercado laboral, la necesidad de contar con mandos de un perfil diferente y la importancia de cubrir nuevos puestos.

En principio, la responsabilidad del headhunter se centra en la identificación, primer contacto, entrevista inicial y primera selección únicamente de altos cargos y mandos intermedios. Especializado en estos procesos, aplica su cualificación técnica en la identificación del talento y la adecuación de perfiles altamente cualificados. Pero las responsabilidades del headhunter también han cambiado en los últimos años. Así, han ampliado su actividad hacia nuevos sectores, empresas emergentes y nuevos perfiles. Y todo ello ligado a la búsqueda del talento digital y tecnológico.

Conozcamos cuál es el papel del headhunter y cuáles son sus aportaciones a los procesos de selección en el área de Recursos Humanos.

Su papel en la elección de cargos ejecutivos

Los altos cargos y mandos intermedios son decisivos para una empresa por su responsabilidad, influencia y capacidad para conseguir evolucionar el negocio. Esto, unido a la inversión que supone su contratación, justifica que Recursos Humanos recurra a un headhunter para la captación y preselección de los posibles candidatos. Son, además, expertos en la evaluación de habilidades directivas, de liderazgo y de gestión de equipos y, en algunos casos, están especializados en un sector determinado.

En cuanto al proceso de captación, no se trata de la metodología clásica. El headhunter no recurre únicamente a los candidatos que surgen tras la publicación del nuevo puesto. Independientemente de que se encuentren o no en búsqueda activa de empleo, el headhunter contacta con todos los posibles candidatos para informarles de una nueva oportunidad laboral. Incluso se dirige a profesionales que actualmente están consiguiendo éxitos en la competencia para exponerles la coincidencia entre lo que ellos pueden aportar y las necesidades de una empresa que les ofrece nuevas oportunidades y mejores condiciones. Por ello, el headhunter debe contar con las mejores habilidades comunicativas, transmitir confianza y disponer de un destacado poder de convicción.

¿Qué ofrecen a las empresas? 

Estos procesos de selección se suelen prolongar en el tiempo por sus altos niveles de exigencia y por lo que suponen de apuesta determinante para el futuro de la empresa. De esta manera, es habitual que el headhunter ofrezca a la empresa:

  • Informes periódicos que detallan los progresos de todo el proceso.
  • Información sobre la efectividad de los canales empleados.
  • Sugerencias y necesidades de reorientación.
  • Informe final con toda la información exhaustiva de los precandidatos.
  • Durante la fase final del proceso, asesoría en las entrevistas que lleva a cabo la empresa.
  • Apoyo en la negociación final.

Se trata de aplicar los filtros más exhaustivos para completar la preselección y facilitar a la empresa toda la información del proceso y de los últimos candidatos.

El valor del ‘headhunter’ en la evolución del mercado laboral

Es en la fase inicial cuando el headhunter aplica sus conocimientos para completar la descripción del puesto, las características del perfil y sus requisitos, se trate de un puesto directivo o de un nuevo perfil. Precisamente por ello, en empresas innovadoras y con alto nivel de especialización técnica, la aportación del headhunter resulta esencial. Pero para ello no solo debe conocer muy bien el sector y el contexto de la empresa, sino también su cultura empresarial, su espíritu, su misión, visión y valores, así como las expectativas y objetivos generales asociados al puesto.

Estas son las principales aportaciones de un headhunter al área de Recursos Humanos:

  • Conocimiento profundo de la evolución actual del mercado laboral y/o específico sobre determinado sector.
  • Amplia base de datos de contactos altamente cualificados o especializados, tanto en activo como en búsqueda de empleo.
  • Análisis previo detallado de la empresa y sus necesidades.
  • Definición final del puesto, características y requisitos.
  • Búsqueda especializada de un perfil concreto.
  • Preselección rigurosa, recurriendo a diferentes fuentes.
  • Herramientas y técnicas objetivas de preselección, basadas no solo en competencias, sino también en personalidad, motivaciones y actitudes.
  • Confirmación de referencias profesionales.
  • Ahorro de tiempo y recursos para la empresa, ante los complicados y costosos procesos de selección habituales.

Lo cierto es que el futuro del headhunter y su contribución en la definición, identificación y atracción de perfiles concretos está estrechamente ligado a la evolución del mercado laboral. Su papel adquiere aun más importancia cuando advertimos que las empresas hoy necesitan ese apoyo externo para renovarse, innovar, transformarse y crear su nuevo espacio y oportunidades de negocio.

A través del siguiente vídeo de Arancha Ruiz, headhunter y especialista en marca personal, conoceremos al detalle qué busca el headhunter.