Esto es lo que debes saber acerca del nuevo estilo de liderazgo

Esto es lo que debes saber acerca del nuevo estilo de liderazgo

La vida es un constante cambio. Todo tiene un principio y un final. Antes se llevaba un liderazgo autoritario, luego aparec la figura del líder emocional y actualmente, en los equipos líquidos de hoy en día, el liderazgo se diluye. 

Aprender a adaptarse a los cambios es importante para la organización. Renovarse y ampliar la zona de confort hacia una cultura donde la responsabilidad sea propia, a la vez que compartida, es vital. 

La tendencia es que los equipos trabajen por proyectos, por eso la necesidad de una persona que ostente el puesto de líder se va apagando para que todo el grupo brille. 

Este cambio de liderazgo requiere un cambio de mentalidad donde cada persona sobresalga por su talento y donde prevalezca la humildad y el respeto. 

El liderazgo actual, en el que las partes del equipo aportan su visión y saben hacer al conjunto en detrimento de sacar adelante el proyecto, requiere de un nuevo reskilling. 

Esta palabra anglosajona hace referencia al proceso de aprendizaje que debe darse para poder evolucionar en la adquisición de competencias para alcanzar un nuevo reto.  

Este es un nuevo desafío para RRHH, sobre todo de cara a los mayores de 45 años, que en ocasiones se los descarta por Edadismo, sin darles la oportunidad de adaptarse a los cambios constantes que se producen a nivel tecnológico o idiomático, por ejemplo. 

La formación es una pieza fundamental para reintegrar el talento sénior al mercado laboral y sobre todo para mantenerlo en las organizaciones. 

El talento junior se adapta mejor a los cambios por haber nacido y crecido en una generación que ha evolucionado a fuerza de constantes transformaciones. 

Desde RRHH se debe gestionar la diversidad generacional para que el talento sénior se adapte con mayor facilidad a este cambio de visión y paradigma de liderazgo.  

Dado que siempre ha habido cambios en las organizaciones, y las personas seguimos cumpliendo años, debemos aprender a caminar con ellos, sin esa resistencia que se agudiza en ocasiones. También es necesario ser conscientes de qué competencias nuevas son necesarias para avanzar en este proceso de cambio de liderazgo. 

Trabajar la autoestima y la motivación profesional es parte del acompañamiento que RRHH debe llevar desde dentro. 

Ya no basta con ser positivo, debe haber un claro cambio de mentalidad donde la queja no tenga cabida y el aporte de soluciones en equipo sea la base para construir proyectos sólidos donde se cumplan los objetivos planteados en la organización.  

Es RRHH el departamento que debe incentivar el reciclaje profesional. La empresa debe facilitar el cambio y el empleado o empleada aceptar que tiene parte de responsabilidad de hacer ese cambio para bien propio y de todas las partes que integran a la organización.  

La transformación cultural es responsabilidad de todos y todas, el cambio de mentalidad es primordial para que se lleve a cabo 

Las nuevas organizaciones son ágiles y enfocadas a que los empleados y empleadas tengan el poder, siendo la colaboración una norma. 

Colaboración y pasión son dos palabras que deben grabarse a fuego para alcanzar el cambio enfocado hacia el nuevo estilo de liderazgo. Los trabajadores y trabajadoras deben disfrutar de lo que hacen.  

Que entre todos y todas se sientan parte de un conjunto donde la superación de retos, llegar a un acuerdo y crear sinergias grupales sea parte del liderazgo colaborativo. 

 

6 características destacadas que poseen las empresas que practican este nuevo estilo de liderazgo: 

1. Son empresas con propósito 

Quieren atraer y fidelizar al talento, por eso tienen claro para qué. Su propósito las lleva a mejorar las relaciones con clientes externos, con sus trabajadoras y trabajadores y con aquel potencial talento que elije trabajar en ellas. 

Establecen su personalidad de marca y valores como seña clara de identidad. 

2. Son ágiles 

Reaccionan con rapidez a las necesidades de sus clientes, porque entienden que son el centro de su estrategia.  

También se adaptan fácilmente a los cambios que propone el mercado y que se suceden en su cultura organizacional. 

Utilizan mejor los datos, resuelven los problemas con celeridad dado que poseen estructuras flexibles y planas para tomar decisiones. 

La metodología agile (enlazar a http://www.trianglerrhh.es/la-metodologia-agile/ ) es la encargada de que un equipo pueda actuar en forma multidisciplinar, con autonomía y responsabilidades importantes y, sobre todo, de manera colaborativa y con premura. 

3. Son colaborativas 

Las jerarquías piramidales del antiguo liderazgo son poco eficientes y se han vuelto nada productivas.  

Las decisiones en el nuevo enfoque son tomadas por el conjunto donde priman las relaciones lineales y fluidas.  

De esta forma se consigue que un trabajo sea realizado con transparencia, colaboración y apertura. 

4. Empoderan a las personas que integran sus equipos 

Con la llegada de esta nueva forma de liderazgo, las organizaciones otorgan poder a su capital humano.  

Los equipos pueden tomar decisiones a tiempo real, sin tener que consultar a un único líder. 

Cada empleado o empleada puede tomar decisiones, es responsable de sí mismo y de cómo realiza su trabajo tomando las riendas de la parte que le toca hacer en el proyecto que está participando. 

5. Facilitan las conexiones 

Las organizaciones con nuevas formas de liderazgo aceptan que las relaciones fuera de la empresa favorezcan la salud organizacional.  

Permiten que el trabajador o trabajadora desarrolle su propia marca personal para que, entre otras cuestiones, se generaren contactos de interés que favorezcan la visibilidad y la reputación de ambas partes. 

6. Se usan las nuevas tecnologías 

Las “nuevas tecnologías”, así entrecomilladas porque no son tan nuevas, han llegado para quedarse.  

Desde RRHH se debe impulsar el cambio hacia planes de formación que incluyan  conocimientos en competencias digitales. La empresa es responsable de llevar a la organización hacia la transformación digital.  

Vivimos en la era de Internet, sin embargo, existen organizaciones que aún desconocen qué habilidades digitales debe tener un empleado o empleada.  

Haz clic en el siguiente vídeo y descubre 8 competencias digitales que todo profesional debe tener: 

Toda organización que se atreva a enfocarse hacia un liderazgo colaborativo necesita trabajadores y trabajadoras comprometidos con el cambio personal y organizacional.  

El entorno se transforma y exige una evolución de un enfoque conservador a uno más atrevido, donde exista el riesgo de hacer para crecer.  

En tu empresa ¿se practica este nuevo estilo de liderazgo? 

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