Consejos para ser una organización más ecológica

Consejos para ser una organización más ecológica

En los últimos años, un aspecto que cada vez está cobrando más importancia en las empresas es el hecho de ser conscientes con el medio ambiente, debido a los datos tan alarmantes que se están recogiendo de contaminación y destrucción de recursos naturales.

Conseguir que una empresa sea más ecológica no solo implica una reducción de costes en impresión o la inversión en tecnologías más eficientes, sino que también debe involucrar a todos sus trabajadores para que lleven a cabo un uso responsable de los recursos.

La contaminación es un problema de todos y afecta tanto a nuestro entorno, como a nuestra salud. Es necesario que tomemos medidas en todos los ámbitos para reducir, en la medida de los posible, el uso de contaminantes.

¿Qué ventajas tiene el hecho de ser una empresa más ecológica?

En primer lugar, sería necesario realizar un estudio y posterior planificación del impacto que tiene las acciones de la organización sobre el medio ambiente. A partir de ahí, se pondrán en marcha las prácticas que sean necesarias para ayudar a reducir ese impacto ambiental.

Entre las principales ventajas que ello conlleva, encontramos que, con el tiempo, se convierten en empresas más rentables al invertir en estudios y tecnología eficiente, aunque, de primeras, implique ciertos gastos.

Además, realizar estos cambios da lugar a una mejor aceptación en los consumidores o clientes. El mejor ejemplo lo encontramos en las empresas dedicadas a la agricultura, cuyos productos libres de insecticidas o aditivos tienen más demanda y se consideran de mayor calidad.

Al conseguir un mejor consumo de los recursos, se reducen los procesos contaminantes de la empresa al consumir demasiada energía, y, a la larga, supone un considerable ahorro y aumento de la rentabilidad de la empresa.

Consejos para una empresa ecológica y sostenible

Concienciación de los empleados.

El hecho de que el personal de una organización se involucre con esta causa, es determinante para lograrlo con éxito. Entre los valores y filosofía de empresa deberá aparecer el respeto con el medio ambiente, y, si es posible, sería interesante que hubiera un departamento encargado de corroborar el buen cumplimiento de las acciones implantadas. Algunas de estas prácticas pueden ser:

  • Ahorro de agua.
  • Disminución de la impresión de documentos.
  • Uso responsable  del aire acondicionado o calefacción.
  •  Reducción del gasto innecesario de papel.
  • Reciclaje y separación de materiales.
  • Uso de transporte sostenible.

Planificación de objetivos.

Es, sin duda, la primera tarea a realizar, además del estudio de impacto ambiental que genera la actividad de la organización, como hemos mencionado anteriormente. Planificar los objetivos a corto y medio plazo será la mejor opción para comenzar poco a poco con metas alcanzables, y, a partir de ahí, ir evolucionando e invirtiendo en tecnología más eficiente o herramientas que beneficien al medio ambiente, como, por ejemplo, la digitalización de documentos.

Digitalización de la empresa.

Esto ayuda, por una parte, a reducir drásticamente el gasto de papel, suponiendo, además, un ahorro de tiempo y dinero. Puedes enviar las facturas vía e-mail, utilizar un software de gestión, soluciones en la Nube… ¡Hay mil opciones!

En definitiva, la sostenibilidad y el futuro del planeta están en manos de todos, y no debemos subestimar el poder de la influencia de cada negocio y sus acciones, por pequeñas que sean.