Consejos para ser un buen líder

Consejos para ser un buen líder

A pesar de que hay muchas formas de liderar equipos, sí que podemos distinguir entre métodos que funcionan mejor y los que no funcionan tan bien. Aunque un método haya funcionado anteriormente, eso no significa que siga funcionando actualmente debido a que la sociedad y las organizaciones han cambiado mucho a lo largo de los años. Por tanto, gradualmente, las metodologías para dirigir equipos han ido evolucionando hacia otras cada vez más efectivas.

Un líder que da importancia a la marca personal intentará promover la visibilidad del talento. Aunque en algunos casos, esa visibilización resulta incómoda, al pensar que el hecho de dar visibilidad a esos talentos de los empleados les pueda otorgar demasiado poder con respecto al empleador. Lo cierto es que este poder que concede la marca personal al trabajador le permite no estar sometido y controlado por ciertas prácticas laborales en desuso.

En cuanto a la gestión de la marca personal y la visibilidad del talento, podemos encontrar dos tipos de líder:

  • El líder que oculta el talento o limita su visibilidad porque prefiere tener a sus empleados “bajo control”.
  • El líder que aprecia el talento en diferentes campos e incentiva a la experimentación y potenciar las virtudes.

En muchos casos, el motivar más o menos a los empleados con respecto a visibilizar su talento, responde más a preferencias del jefe de equipo o del líder que de la propia organización. De ahí, la importancia de la gestión del liderazgo y la motivación de equipos.

¿Cómo puedes llegar a ser un buen líder?

Llegar a ser un buen líder puede ser complicado, pero realmente todo consiste en dejar el miedo a un lado, tomar decisiones valientes y apostar, sobre todo, por el talento. Es necesario entender que la visibilización posibilita colaborar y aporta confort a los equipos.

Ocultar capacidades y talento solo sirve para que nuestros empleados huyan de ese entorno que no les aporta más libertad. Por ello, para gestionar correctamente el liderazgo es importante que cada profesional se sienta cómodo y respetado en su sitio, además de que su trabajo le sea reconocido. Es decir: el trabajador busca confianza, visibilización y seguridad.

Consejos para llevar a cabo un buen liderazgo

  1. Fomenta la participación creativa de los miembros de tu equipo. Es importante que el trabajador entienda que el error también es una posibilidad para evitar que se sientan cohibidos para proponer nuevas ideas o nuevas dinámicas de trabajo.
  2. Ubica a cada trabajador según sus capacidades. Pon en común las habilidades de la persona con la labor que va a desempeñar. De esta forma, podrá ir mejorando ya aprendiendo gradualmente; sin sentirse sobreexplotado ni incapaz de conseguir objetivos para los que no está cualificado.
  3. No tengas “celos” de tus trabajadores. El mejor líder, al fin y al cabo, no es el que más sabe de algo, sino el que mejor sabe unir las diferentes piezas del tablero para que todo fluya de forma correcta. Por ello, si un trabajador se especializa hasta el punto de dominar mejor que tú determinada materia, no sientas miedo ni celos de él, motívalo, valóralo, reconoce su trabajo y los resultados siempre serán beneficiosos para ambos.
  4. Motiva a tu equipo. Es imprescindible reconocer y felicitar los éxitos de tus trabajadores en público. Esto les transmite un sentido de pertenencia y satisfacción que mejorará su relación tanto contigo como con los objetivos de la organización.

En cualquier organización, el miedo, sobre todo si es interno, es el mayor sentimiento a evitar. Es muy recomendable aprender a apartar el temor y centrarse en desarrollar tanto el talento propio como el de nuestros empleados. Como líder, eres capaz de ser la persona que marque la diferencia.

La misión del buen líder

No todas las situaciones son tan sencillas como para tachar a alguien de buen o mal jefe. Un buen jefe puede acabar fallando con algún trabajador o, incluso, tener un mal día. Mientras que un mal jefe puede volcarse mucho con el equipo en determinado momento. La cuestión reside más bien en nuestra capacidad de controlar emociones y canalizarlas de forma positiva para el bienestar y la seguridad de nuestros equipos.

Una de las ventajas que pueden aportar al liderazgo los consejos anteriores es que, de esta forma, evitan que el líder se convierta en una especie de cuello de botella que obstaculiza el funcionamiento óptimo de los equipos. Este tipo de liderazgo supone también que el jefe pueda estar mucho más tranquilo, al tener a personas cada vez más capacitadas centradas en sus labores.

Puede que se den situaciones en las que, bien sea por falta de tiempo o por falta de cualificación del trabajador, se tengan que tomar decisiones sin demasiado análisis y con menos colaboración por parte de los empleados. Aun así, como pautas generales que seguir para llevar a cabo un liderazgo eficiente es conveniente apoyarse en estos consejos y recomendaciones antes mencionadas. No solo por ser una metodología mucho más centrada en las personas y en el bienestar laboral, sino porque es la que mejor ha funcionado y funciona en las organizaciones de hoy día.

Podemos aprender más sobre las características del buen liderazgo en la siguiente Charla TED por parte de Simon Sinek, escritor y motivador inglés: