¿Cómo podemos mantener la concentración?

¿Cómo podemos mantener la concentración?

El multitasking, más que una tendencia emergente estos últimos años, se ha convertido en un nuevo estándar tanto en nuestra vida personal como en la laboral. ¿En cuántas tareas, proyectos o, incluso, trabajos estamos inmersos actualmente? ¿Dos, tres, cuatro? Aunque pueda parecernos positivo gestionar tantas tareas diferentes, lo cierto es que nos hace tener un peor rendimiento laboral. La necesidad de prestar atención a varios proyectos en paralelo nos descentra, nos estresa y, por tanto, provoca que seamos menos productivos.

Uno de los problemas principales del multitasking es que, al cambiar de labor constantemente, nuestro cerebro puede cansarse, quedarse atrás y continuar pensando en la tarea anterior. Por tanto, llega el momento en que necesita que le recordemos continuamente qué estamos haciendo.

Es imprescindible aprender a gestionar una tarea a la vez para no acabar teniendo resultados por debajo de lo esperado en todas. Para conseguir unos resultados óptimos en nuestro trabajo, deberemos desarrollar nuestra concentración.

Consejos para desarrollar tu concentración

En el momento en el que nos encontramos, con un consumismo digital volátil y acelerado, hemos cogido la costumbre de comportarnos y actuar de forma rápida y práctica. Sin embargo, es necesario usar y ejercitar nuestra atención para poder desarrollar la concentración. Para desarrollar nuestra concentración y, por tanto, lograr ser más productivos, al margen de parar el ruido mental al que estamos expuestos día tras día, te pueden ser de utilidad los siguientes consejos:

1.     Evitar el “multitasking”

Trabajar con nuestro ordenador, portátil o tablet nos hace muy susceptibles a caer en la multitarea. Esta tendencia es muy poco beneficiosa para la concentración y la atención. Está comprobado que, el hecho de hacer una sola cosa al mismo tiempo, nos hace más productivos.

2.     Ejercita tu mente

Nuestro cerebro, al fin y al cabo, es un músculo más de nuestro cuerpo. Por tanto, aprender a que nuestro cerebro no se distraiga es cuestión de práctica, es necesario entrenarlo para aprender a focalizarnos mejor en lo que nos interesa. Cada vez que notes que te estás comenzando a distraer o tu atención disminuye, presta atención a qué elementos o qué situaciones son las que provocan esa caída.

De esta forma, llegarás a mejorar tus niveles de concentración gradualmente. No intentes trabajar durante una hora totalmente concentrado si no eres capaz; comienza con 30 minutos y, después, haz un pequeño descanso de entre 1 y 5 minutos. Con el paso de las semanas notarás como tu cerebro es más capaz de mantener el mismo nivel de concentración

3.     Limita las distracciones

Desactiva las notificaciones y silencia todos tus dispositivos, pon el móvil en modo avión… En ocasiones, es necesario ausentarse del mundo exterior para poder focalizarnos en lo que tenemos delante de nosotros y poder mantener la concentración en lo que estamos realizando.

No te preocupes, el mundo no se va a parar si desconectas unos minutos; tampoco va a ocurrir algo irremediable si no estás disponible en el teléfono un pequeño rato.

4.     Planifica las tareas más densas

Una lista de tareas puede ayudarnos a quitarnos de encima esa sensación tan incómoda de que siempre se nos escapa algo. Elaborar nuestra propia lista de cosas que hacer evita que nos dispersemos y mejora nuestra concentración. Si no tenemos claros nuestros objetivos de cada día, podemos caer en el efecto Zeigarnik, que nos dice que las personas recuerdan mejor las tareas interrumpidas o no terminadas que las tareas completadas.

Por tanto, al inicio de tu jornada laboral, define esas tareas más prioritarias que debes completar durante el día y que no se acaben “enquistando”.

5.     Relájate y haz ejercicio

Técnicas como la meditación o la práctica regular de ejercicio pueden ser muy beneficiosas tanto para tu salud mental como para tu nivel de concentración. El equilibrio en nuestra salud física que nos puede ayudar a conseguir el deporte también ayuda a nuestro cerebro a tener más energía y salud.

Seguro que todos podemos sacar unos minutos al día para caminar y dar unas cuantas vueltas a la manzana. Serán, posiblemente, de los minutos mejor invertidos de tu vida.

6.     Planea tus descansos

Como hemos comentado anteriormente, para mantener bien alto nuestro nivel de concentración es importante enfocarnos en una sola tarea. Junto a esto, también añadimos que es necesario tener momentos de reposo para redirigir el foco entre una tarea y otra.

Técnicas como la de Pomodoro (25 minutos activos, 5 pasivos) te ayudarán a controlar cuánto y cuándo descansar. En esos descansos entre tareas puedes hacer lo que más te apetezca para borrar de tu mente la tarea que ya has finalizado: ver vídeos en YouTube, cerrar los ojos unos minutos, estirar las piernas… Todo ello contribuye a que podamos mantener la concentración durante periodos de tiempo más largos.

Un estudio reveló que las personas a las que se les permitió descansar un par de veces durante una hora de trabajo tuvieron un rendimiento constante durante toda la jornada. Mientras que aquellos que no tuvieron opción de descanso tuvieron un peor desempeño general.

Con todos estos consejos y, de nuevo, evitando la tan común multitarea podemos mejorar y desarrollar nuestra concentración durante la jornada laboral. Nuestro cerebro solo puede enfocarse en una tarea a la vez, y tenemos que mentalizarnos y adaptarnos a ello.

Planificar nuestra jornada, minimizar las distracciones, hacer deporte o tomarnos un respiro aumentará nuestro nivel de concentración y, por tanto, nuestra productividad. Al principio puede parecer difícil, pero, sin duda, con el tiempo, tanto tu cuerpo como tu mente lo agradecerán.