Cómo hacer que tus empleados se sientan importantes

Cómo hacer que tus empleados se sientan importantes

Imagina el siguiente caso: Un empleado llamado Juan llega al trabajo en su décimo aniversario y encuentra una tarjeta regalo con una nota en su mesa. La nota es de su jefe, en reconocimiento por su aniversario en la empresa. Cuando Juan se da cuenta de que la nota no incluye siquiera un agradecimiento o felicitación pone los ojos en blanco.

Aunque muchas empresas tienen algún tipo de reconocimiento a los empleados que llevan mucho tiempo con ellos, es muy común encontrar situaciones como la de Juan. En lugar de mostrar a sus empleados un mensaje que les provoque una sensación de afecto significativa, se convierten en un evento ordinario más a tachar del calendario. En algunos casos, se intenta que estos eventos sean más relevantes concediendo premios específicos a personas que han conseguido algún hito o logro importante dentro de la organización. Aunque este último enfoque también tiene su lado negativo: estos premios pueden ser vistos como una oportunidad posible solo para unos pocos elegidos, por lo que cierta parte de la plantilla podría sentirse excluida.

Si consigues que un grupo más amplio de empleados se sientan apreciados, los beneficios de esa acción serán mucho mayores. Adam Grant y Francesca Gino, profesores de la Escuela de Negocios de Harvard, indican que cuando las personas sienten la gratitud de su jefe o superior son más productivas. Además, en otras investigaciones se ha demostrado también que los equipos trabajan mejor cuando creen que sus compañeros les respetan y aprecian.

Una de las problemáticas que encontramos en este tipo de situaciones es que, a pesar de que los jefes consideran bastante complicado encontrar la forma de expresar su gratitud o su aprecio a los trabajadores; los empleados, por el contrario, creen que es una tarea muy sencilla.

La brecha entre jefes y empleados

Hay una diferencia enorme entre el aprecio que los jefes sienten por sus empleados y el aprecio que “expresan”. Esta ilusión de transparencia viene dada por la tendencia de las personas a sobreestimar la visibilidad de sus emociones ante los demás. Es decir, los empleadores asumen incorrectamente que los empleados saben lo que piensan de ellos.

Por otro lado, muchos jefes afirman que expresar su agradecimiento les resulta especialmente complicado. Algunos tienen problemas para equilibrar este agradecimiento con la retroalimentación sobre el desarrollo del trabajador y piensan que envían mensajes contradictorios al trabajador. A otros les preocupa que, el hecho de expresar su agradecimiento a todos los empleados se convierta en algo rutinario y pierda su valor. La mayoría de empleados cree que es una tarea que no es tan compleja:

1. Interactuar a menudo

Aunque parezca una tarea muy básica, el hecho de dedicar unos segundos cada día a saludar a los empleados y comprobar que se encuentran bien resulta un punto de conexión muy valioso para ellos. De esta forma, evitas que el trabajador se sienta “invisible”. Algo tan sencillo como un “Buenos días” o un “¿Qué tal?” puede influir de forma significativa tanto en el ánimo como en el rendimiento del trabajador. Crear rutinas que permitan a tus empleados compartir contigo anécdotas y experiencias sobre su día a día hace que se sientan “conocidos” por ti y su compromiso sea mayor.

2. Dar buen “feedback”

Los empleados quieren saber tanto lo que hacen bien como lo que pueden mejorar. Para los trabajadores de tu empresa, recibir comentarios positivos y de mejora (siempre que sean constructivos) es uno de los elementos clave que les hace sentirse valorados. Si bien recibir elogios por nuestro trabajo es significativo, la ausencia de sugerencias de mejora puede hacer perder valor a los comentarios positivos. De igual forma ocurre a la inversa, un exceso de propuestas de mejora puede hacer creer a nuestro trabajador que no podrá hacer nada bien. También es importante evitar dar ambos tipos de feedback a la vez, de forma que el mensaje de cada tipo de sugerencia llegue claro al trabajador.

3. Hablar sobre su crecimiento profesional

Los empleados quieren saber qué les depara el futuro de sus carreras. Si el jefe invierte un poco de su tiempo en tratar con el trabajador de forma clara su potencial de crecimiento y sus oportunidades de “ascenso”, el empleado lo interpreta como una prueba de que se le valora. En el caso contrario, si el jefe no invierte tiempo en tratar estos temas con sus empleados, estos pensarán que no son valorados.

4. Ofrecer flexibilidad

Tanto si los empleadores dan a los empleados la opción de trabajar a distancia como si simplemente sugieren que alguien llegue tarde al día después de trabajar horas extra, los trabajadores lo interpretan rápidamente como una importante señal de confianza y aprecio.

5. Valorar día a día

Destinar unos pocos minutos de cada día a decirle a tu empleado lo que valoras de su aportación a la empresa puede tener un impacto tremendo. Incorpóralo a tu rutina habitual, por ejemplo, dedicando los 15 primeros minutos de las reuniones de equipo a agradecer su contribución y reconocer sus logros, aunque las opciones son casi ilimitadas. La idea de esta acción no es convertir el agradecimiento a los empleados en una tarea “automática”; sino sacar algo de tiempo para expresar nuestro agradecimiento de una forma natural y orgánica.

Convierte el agradecimiento en algo sencillo y compartido

Lo mejor de mostrar tu gratitud es que es algo gratis y no consume mucho tiempo. Cualquier persona en cualquier momento puede mostrar su agradecimiento a alguien. Puede ser tanto a un empleado, como a un buen amigo o a un jefe. Si los líderes de los equipos de trabajo se implican y se esfuerzan por compartir este sentimiento, la cultura del agradecimiento se extiende más rápidamente.

Una cosa que puede funcionar en organizaciones grandes es reunirse con los líderes de los diferenes departamentos para discutir que estrategias de agradecimiento o reconocimiento les han funcionado mejor. Como jefe, tienes la posibilidad de compartir ideas con tus iguales para mejorar tus esfuerzos y el trabajo de tu equipo.

Al fin y al cabo, hacer que tu empleado se sienta importante y valorado se consigue teniendo en mente la siguiente idea: No dar por hecho que tus empleados saben que los valoras. Dale importancia a mostrar tu gratitud a tus empleados de una forma natural y sincera. Dejando claro que estás interesado en que crezcan profesionalmente y como individuos.