Cómo descubrir tus talentos ocultos

Cómo descubrir tus talentos ocultos

¿Acaso solo se me da bien esta tarea concreta de mi puesto de trabajo? ¿Nunca podría desempeñar otra función? Descubrir nuestros talentos ocultos, en ocasiones, puede parecer difícil. Principalmente porque, al invertir mucho tiempo en dominar las aptitudes necesarias en un mismo puesto o una misma empresa, puede que se nos olvide lo bien que se nos daban o lo mucho que disfrutábamos de otro tipo de tareas.

Mucha gente tiene aptitudes innatas que no se cultivan del todo porque están demasiado ocupados con sus obligaciones diaria o disfrutando de su estado actual. Este hecho puede llegar a generar frustración, ya que muchos profesionales se cuestionan si han tomado la elección correcta en su carrera profesional.

Todo el mundo tiene algún don que no ha podido desarrollar al no tenerlo identificado o a causa de priorizar otras habilidades. Sin embargo, trabajar empleando las habilidades que mejor se nos dan y aquellas que más disfrutamos es lo que contribuirá a trabajar con mayor motivación y satisfacción. A continuación, te dejamos con unos cuantos consejos que pueden ayudarte a determinar cuáles son tus talentos ocultos:

Sal de tu zona de confort

Generalmente, somos reticentes a los cambios. No importa cuán cansados estemos con nuestra vida personal o profesional, priorizamos mantener nuestra comodidad. Es muy difícil avanzar en cualquier ámbito si nos empeñamos en mantenernos en la zona “conocida”. Lo cierto es que no es posible cambiar nada de esa manera. Salir de tu zona de confort es imperativo si quieres cambiar algo de tu vida profesional, probar nuevas fortalezas o mejorar tus habilidades.

Descubrir nuestros talentos ocultos o las habilidades que mejor se nos dan es una labor que requiere algo de riesgo, salir de nuestra zona conocida y probar algo nuevo.

Practica la introspección

El ritmo acelerado en el que vivimos en nuestro día a día nos impide disfrutar del silencio y de los momentos de reflexión. Pensar, plantearnos cuestiones o debatir con nosotros mismos es una forma fundamental de conocernos sin depender de ningún factor externo.

Hacernos a nosotros mismo preguntas como “¿Estoy feliz con mi estado actual?” o “¿Qué es lo que realmente me gusta hacer?” pueden parecer obvias, pero nos ayudarán mucho si sabemos dedicarles el tiempo necesario.

Es importante ser sinceros con nosotros mismos y no imponernos capacidades que realmente no tenemos, por mucho que puedan llamarnos la atención.

Determina tus fortalezas y debilidades

¿Qué se nos da bien o mal? Realizar una autoevaluación y describir lo que hacemos mejor o peor puede sernos de bastante utilidad. Es decir, tenemos que hacer un análisis DAFO como si de una empresa se tratase, pero de nosotros mismos y de nuestras capacidades.

Dentro de los propios departamentos de las empresas también conviene realizar autoevaluaciones periódicas de los empleados si quieren que estos desarrollen todo su potencial. De esta forma, podremos tantear de forma más sencilla cuáles son nuestros verdaderos talentos y ver cómo podemos aplicarlos en nuestro puesto de trabajo.

Déjate aconsejar

Tener en cuenta el punto de vista de las personas que mejor nos conozcan es un complemento perfecto a nuestra propia autoevaluación. ¿Por qué todos tus amigos recurren a ti a la hora de ayudarles con una redacción o a instalar su nuevo ordenador? Las personas de tu entorno son conscientes de cuáles son tus fortalezas, incluso en ocasiones más de lo que lo puedes ser tú mismo.

Para conocer lo que piensan nuestros conocidos de las aptitudes que poseemos también es importante preguntarles directamente. Si siempre cuentan contigo para hablar de sus problemas o para organizar planes también puede ser indicativo de un talento latente. No tengas miedo de preguntar a tus conocidos cuáles creen que son tus mejores habilidades. Anota todas sus respuestas y ponlas en común con la información que has extraído de otras maneras.

Vive nuevas experiencias

Una cosa que gran parte de las personas buscan, pero no pueden conseguir debido a los costes, al tiempo o a las obligaciones es la posibilidad de viajar por el mundo, ver nuevos lugares y aprender algo nuevo.

Viajar, sobre todo si lo hacemos solos, puede cambiar nuestra forma de ver las cosas o, incluso, dejar una huella permanente en tu personalidad. Bien sea para ir a pasear por la Toscana italiana, a ver la Torre Eiffel o un viaje exótico a Bali; estos viajes representan oportunidades de cambiar de forma significativa todo lo que conforma tu vida.

Determinar quiénes somos, descubrir nuevas aficiones y encontrar talentos ocultos siempre resulta una tarea duradera, larga y, en ocasiones, difícil; pero supone una aventura apasionante que puede cambiar nuestra vida.

Podemos tomar este viaje como una inversión, al fin y al cabo, es un esfuerzo cuyos frutos, la satisfacción, la felicidad y la motivación, podremos llegar a ver pasado un tiempo. Es una aventura en la que, irremediablemente, encontraremos obstáculos y baches que nos harán cuestionarnos si realmente existe un talento innato en nosotros.

En cualquier caso, ten por seguro que todos, sean cuales sean nuestras aficiones, nuestras fortalezas o nuestros contextos, tenemos una serie de habilidades con potencial esperando a que les demos uso. Aunque pueda resultar difícil y laborioso descubrirlas, toda gran recompensa requiere de un esfuerzo a la altura. Así que no dejes que el miedo te paralice y lánzate a la búsqueda de tu talento oculto.