Cómo aumentar tu confianza profesional

Cómo aumentar tu confianza profesional

Uno de los principales objetivos del coaching profesional es mejorar la confianza de los empleados. Y es que resulta imprescindible para el desarrollo del talento y para que cada uno ejerza su responsabilidad de la forma más acertadas. Además del papel de Recursos Humanos, también es importante que los mánager contribuyan a reforzar la confianza de los miembros de sus equipos. Pero lo fundamental es que seamos nosotros mismos los que alimentemos nuestra autoconfianza a través de diferentes prácticas y actitudes.

Es mucho lo que cada uno de nosotros podemos cambiar y mejorar para desarrollar nuestra autoconfianza en la práctica del día a día, siempre desde una actitud positiva, pero también objetiva y fundada en el autoanálisis.

Claves para desarrollar la confianza profesional

Mirando hacia delante, la autoconfianza debe basarse en nuestra convicción acerca de nuestro potencial y preparación. En este sentido, nuestro crecimiento y desarrollo profesional debe sostenerse en una actitud que permita:

  • Desarrollar las habilidades necesarias para nuestro mejor desempeño, concentrándonos en lo que corresponde a nuestra área de especialización.
  • Identificar de qué habilidades carecemos para desarrollarlas y trabajar nuestros puntos débiles.
  • Actualizar nuestro conocimiento a través del lifelong learning, orientándonos hacia las tendencias y avances que nos permitan aportar innovación, como un valor clave para toda la empresa.

Mirando hacia atrás, debemos tener presente nuestra aportación en la consecución de los logros y éxitos que se hayan conseguido en la organización, así como las razones por las que nos seleccionaron y depositaron sus expectativas en nosotros. Es importante, sin lugar a duda:

  • Orientarse hacia objetivos alcanzables, tanto a medio como a corto plazo.
  • Programar nuestra actividad en función de la prioridad.
  • Proponerse nuevos objetivos para reforzar nuestra confianza en nuestra mejora y crecimiento profesional.
  • Valorar siempre en positivo nuestra implicación, como una cualidad imprescindible que debemos mantener.
  • Gestionar nuestra autoexigencia, teniendo en cuenta nuestras posibilidades reales y las limitaciones que no dependen de nosotros.

Algunas recomendaciones básicas

No es una actitud adecuada trabajar convencidos de que somos perfectos, ni es positivo acostumbrarnos a recibir únicamente halagos profesionales. Tampoco debemos creer que podemos alcanzar el éxito con cualquier proyecto o llevar a cabo con acierto cualquier actividad. Muy al contrario, es necesario asumir y afrontar con naturalidad que existen el error y el fracaso, y que en cualquier desempeño se producirán todo tipo de situaciones que van a afectar nuestra autoconfianza. Los factores que pueden desencadenar estas situaciones y su gravedad son muy diversos, desde un mal comentario por parte de un compañero al incumplimiento de un plazo o un objetivo o una crítica por parte de nuestro mánager. Ante estas situaciones, es conveniente:

  • Antes de reaccionar, detenerse a analizar con objetividad todos los factores y el contexto de la situación, tomándonos el tiempo que sea necesario para evitar la precipitación.
  • Ante un error, analizar de qué habilidades carecíamos, cuál era nuestra experiencia, qué habríamos necesitado para evitarlo y qué podemos hacer para que no se repita.
  • Analizar y valorar objetivamente las consecuencias reales del error y diseñar un plan para minimizarlas.
  • Relacionar con todas nuestras experiencias, positivas o negativas, un objetivo personal de autoaprendizaje.

También contribuye a nuestra confianza nuestra comunicación y, en general, nuestra relación con otros compañeros y las diferentes áreas de la empresa. Puede resultar muy positivo que participemos en actividades internas que favorezcan nuestra interacción con otros compañeros y, sobre todo, recurrir a ellos y aprovechar cualquier oportunidad para seguir aprendiendo y compartir nuestras ideas y propuestas.

El papel del mánager

En muchas ocasiones, detrás de un problema o una crisis de autoconfianza existe una relación inadecuada con nuestro mánager. El clima de trabajo permite desarrollar la confianza mutua solo si el mánager favorece la colaboración, el respeto y la autonomía, y ejerce con su ejemplo la transparencia y la equidad. Algunas prácticas propias de este entorno favorecedor para todas las partes son:

  • Feedback frecuente, objetivo y constructivo.
  • Flexibilidad y orientación a objetivos.
  • Empoderamiento equitativo de todos los miembros del equipo.
  • Valoración positiva de la creatividad y el riesgo.
  • Escucha activa.
  • Claridad en la planificación y en el establecimiento de prioridades.
  • Comunicaciones frecuentes sobre aspiraciones y desarrollo profesional.
  • Convivencia y valoración de roles y caracteres diferentes.

Cuando se analiza la visión de la empresa que tienen los empleados, un aspecto clave es conocer su confianza hacia sus mánagers, hacia la propia empresa y, sobre todo, su propia autoconfianza como valor en el presente y en el futuro de la organización. Porque el nivel de confianza es un parámetro decisivo para determinar la salud de una empresa, la satisfacción y salud laboral de sus empleados y la efectividad de las prácticas que se llevan a cabo desde Recursos Humanos.

A través del siguiente vídeo de Marketing Digital y Redes Sociales podremos conocer más claves para generar confianza en las relaciones profesionales.