¿Aún no has incorporado el ‘Design Thinking’ en tu estrategia de RR. HH.?

¿Aún no has incorporado el ‘Design Thinking’ en tu estrategia de RR. HH.?

El concepto Design Thinking o Pensamiento de Diseño surgió a finales de los años ochenta en el ámbito académico estadounidense. Se consolidó y comenzó su extensión en 2008, cuando Tim Brown, un diseñador industrial inglés, publicó su artículo Design Thinking en Harvard Business Review.

Fundamentalmente, se trata de aplicar a otros ámbitos las mismas estrategias que implementan los diseñadores cuando buscan una nueva solución pensando en el usuario. Por ejemplo, igual que el diseño de una nueva herramienta se centra en las necesidades de quien la va a utilizar, en el entorno empresarial se aplican las mismas fórmulas para innovar y crear una estrategia de negocio que genere valor para el cliente.

Descubre cómo se aplica este método y qué ventajas ofrece para una empresa en el área de Recursos Humanos.

Un enfoque creativo pensando en las personas

Tim Brown propone dar un gran salto cualitativo en nuestra forma de encontrar soluciones. No debemos centrarnos en elegir entre las opciones posibles para afrontar un problema, sino crear nuevas opciones que aún no existen. El objetivo es ambicioso y son muchas las implicaciones. No se trata únicamente de cambiar algo concreto de la empresa, sino de cambiar nuestra forma de pensar para encontrar soluciones y llevar a la práctica planes innovadores que impacten positivamente en la transformación de la empresa.

Para ello es esencial evitar un planteamiento inicial, rígido y previsible. En lugar de eso, el punto de partida es conocer en profundidad las necesidades y los problemas de las personas que forman parte de la empresa. Así, en lugar del enfoque tradicional centrado en un departamento concreto o hacia la estructura general de la organización, con Design thinking el objetivo de Recursos Humanos es centrarse en las personas. Y, como consecuencia, se concede mucha más importancia a la experiencia y a la satisfacción de las personas que a los procesos internos de la organización.

La empatía y la creatividad se convierten en recursos indispensables para definir planes en continua evolución, a medio y largo plazo, que cubran necesidades y den solución a los problemas de forma innovadora y acorde con la estrategia de la empresa.

Principales implicaciones del 'Design Thinking'

En muchos casos las soluciones que se diseñan pretenden agilizar y simplificar los procesos internos, mejorar el clima laboral o el espacio físico de trabajo, o fomentar las relaciones entre las personas, o entre los empleados y el área de Recursos Humanos. Sea cual sea el objetivo, la aplicación de la metodología Design Thinking supone para el área de Recursos Humanos:

  • Centrarse en las personas, empatizando con quienes viven la experiencia que es necesario cambiar.
  • Recoger y analizar de forma sistemática toda la información posible acerca del problema y del contexto en el que se produce.
  • Aplicar técnicas como brainstorming con equipos transversales para proponer cambios reales que ofrezcan nuevas soluciones y propuestas de valor.
  • Probar las propuestas para construir haciendo, directamente con los receptores de la solución.
  • Evolucionar la propuesta inicial según los resultados detectados.

Ejemplos de ‘Design Thinking’ y ‘Employee Experience’

El método Design Thinking está estrechamente relacionado con los programas de Employee Experience (EX). Estos proponen el análisis completo de todas las interacciones entre la organización y los empleados, y buscan soluciones para mejorarlas. Ambas tendencias definirán el papel clave que desempeña Recursos Humanos en la evolución y el éxito de las empresas.

En cuanto a la relación interpersonal entre los equipos, el clima laboral o la retención del talento, estos son algunos aspectos que pueden desarrollarse con Design Thinking para mejorar la experiencia del empleado:

  • Crear grupos interdisciplinares que eliminen las barreras entre departamentos y trabajen desde nuevos enfoques.
  • Diseñar un plan de formación sobre Design Thinking para que todos los empleados lo apliquen en sus propias áreas.
  • Definir un plan justo de incentivos, acorde con las inquietudes de los empleados.
  • Proponer planes de formación, coaching o mentoring entre los empleados.
  • Fomentar las relaciones personales y la empatía a través de la comunicación interdepartamental para compartir experiencias e, incluso, ocupar por un día el puesto de un compañero.
  • Promover el error como fuente de autoaprendizaje.

De la mano de la tecnología

En relación con el impacto de la transformación digital en la actividad de Recursos Humanos, la tecnología también puede desempeñar un papel importante en la puesta en práctica de la metodología Design Thinking. Estos son algunos ejemplos:

  • Utilizar aplicaciones digitales para agilizar los procesos o flujos de trabajo que complican, desmotivan y entorpecen a las personas.
  • Implantar plataformas de e-learning que faciliten el acceso y la personalización del aprendizaje continuo de todos los miembros de la Empresa.
  • A través del portal de Recursos Humanos, simplificar y mejorar la eficacia de procesos rutinarios como la solicitud de días de vacaciones.
  • Registrar y programar las conversaciones periódicas sobre desarrollo profesional de los managers con sus equipos.

Recursos Humanos de grandes multinacionales aplican Design Thinking para cambiar el enfoque desde el que se dirigen a sus empleados y empezar a tratarlos como clientes de sus servicios (Coca Cola), en sus planes de formación a empleados (Nestle) o en su estrategia centrada en simplicidad y diseño (Apple).

A través del siguiente webinar de InfoJobs veremos cómo encontrar soluciones innovadoras y efectivas en el ámbito de los RR. HH. gracias a la utilización de la metodología Design Thinking.